Luna muerta, en transición e inquieta, dime:
¿has venido a esparcir tus entrañas sobre mi mar azabache?
¿O acaso a mirar con tu cara sin rostro el rastro que deja
tu poso pesado en la blanca arena?
Quizá el tímido marítimo hastiado de gentes te desvela...
Yo ya no te observo como antaño pero aún me cautivas,
pues venero tu vehemente descaro y tu imprudencia.
martes, 9 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Por quien florece
No está en mi mano impedir que talen el bosque, sin embargo sí puedo plantar semillas
-
El sistema dictamina lo que toca hacer en cada momento de la vida y si más se te hunde el cuello, el sistema más te felicita. Libertad sí pe...
-
No está en mi mano impedir que talen el bosque, sin embargo sí puedo plantar semillas
No hay comentarios:
Publicar un comentario