Puedo ver tu corazón
amontonado en tus ojos,
cargando tus labios
con su filo de fusil
que siempre ama.
Bajo su gesto imposible
de callar ni de ultrajar.
En su ademán de tu nostalgia
puedo ver como aletea
constante ante la noche
quebrando su vuelo poderoso
como un ave.
Puedo verlo
sobre tu ánimo,
beligerante y bello,
empujándote a ser tu misma
cada mañana.
Puedo ver tu corazón
aunque apenas sé de ti,
(y yo quisiera)
llevo yo el mío como tú
entre mis sueños
repletos de crisálidas azules
rompiendo al cielo firmemente
en mariposa.
domingo, 20 de enero de 2019
martes, 4 de diciembre de 2018
Un mal poema (o Confesión I)
Confesión I
Ni siquiera aquella
monotonía estructurada
que se impone sobre tanta
infancia
pudo asfixiar mi memoria que
sangra
y nunca ha sabido olvidar
No hubo ni habrá cárceles
ni pájaros ni cuerdos
ni timbres con sonido de
entrada en los colegios
que pudieran o puedan atar
mi tácita, insurrecta
y. la mayor parte de las
veces, hermosa verdad.
Sin embargo, he defraudado a
tantos...
Pido perdón por parecerme a
ellos
pues soy un ser humano, un
animal.
Fraguando un leve esfuerzo
en los ojos de los parques
se me ve al pasar.
Nací como tantos
con la muerte entre las
manos,
yo la miré
Nací como pocos, y muy
orgulloso,
con una rosa en los ovarios
sin ser mujer.
Aún mantengo intacta mi
alegría
a pesar de cien infiernos
con mil penas,
a pesar de lo crudo de la
vida;
no me sentiré jamas en
deuda por ello
pues en plena luz llegué a
este mundo
y en muerte oscura pero
alumbrando me marcharé.
Siempre he visto lágrimas
en la penumbra
excusando con la boca su
dolor.
Yo abracé mi llanto,
lo torné sonrisa
y en el zas de una brisa lo
regalé
martes, 13 de noviembre de 2018
El Mar en tus ojos
Deseo ver la grandeza del Mar reflejada en tus ojos
a la vez que sujeto como un manojo tu vertebral tempestad
bajo oleadas de lluvia saldada mientras nuestra oscuridad
no entiende más que de arena y paisaje.
a la vez que sujeto como un manojo tu vertebral tempestad
bajo oleadas de lluvia saldada mientras nuestra oscuridad
no entiende más que de arena y paisaje.
sábado, 3 de noviembre de 2018
Al fin salvándome
Esta noche soy mi ángel
He venido ante un
aviso
De que peligra mi
estrella
Y estoy aquí para
salvarme.
Extrañas paradojas
que arroja el destino,
Ser mi propia vida
extra en este reflejo del mundo.
Resulta que cuando
uno no ama y respeta todo lo que es
Todo se termina
diluyendo en la ausencia
Sobre la enorme
torre del miedo
En la que luchan el
dios contra la bestia.
Así que
Esta noche soy mi
ángel
He venido ante un
aviso
De que peligra mi
estrella
Y estoy aquí para
salvarme.
Mi propio estribillo
en la canción de mi vida,
Protagonista en mi
cuerpo que le perdona al otoño su mano dura y cruenta
Mientras le arranco
a la mar su hálito más de antaño y más salino
Lo coloco en mi
pecho,
Lo reparto.
No soy nadie sin mí
mismo,
Ni sin mi ilusión
primera;
Si todos no somos el
mundo
El mundo sí somos
todos
Y todos somos
cualquiera
Pero es la primera
piedra,
Primer paso del
camino,
El invisible eje que le sostiene a uno mismo.
Por esto...
Esta noche soy mi
ángel
He venido ante un
aviso
De que peligra mi
estrella
Y estoy aquí al fin
Salvándome.
martes, 4 de septiembre de 2018
4 septiembre
Que lindo es
esperarte y escribir poemas a media luz
en este rincón que
va de la ausencia a tu venida en existencia.
Que jodidamente
tierno (nunca mejor dicho) ansiar que llegues
que aparezcas como
asoman los delfines
de manera sorpresiva
y de repente,
(re)conocerte como a
ellos desde el morro.
Sin pretenderlo
enredarnos como peces
capturados por los artes del
amor
y sonreír
complicándonos la vida
pues ¡Felicidades!
Esto es.
Que dulce se me
antoja la esperanza de aliarnos
hasta fraguar una
tensa y cercana soledad bien compartida.
mientras observamos de pronto
un día con atónita mirada
como se desviste
poco a poco el porvenir en nuestra cama con cara de
cualquiera
pues uno continúa amando a pesar de las apuestas
y nos empuja por la
borda este futurible de nostalgia.
Me sorprende la extraña situación que me planteo
pues sospecho que
muy probablemente tú ni existas
así que anidando en
el remoto supuesto de encontrarte
y habiendo yo abrazado
una fea jugarreta del destino
tampoco quisiera tu
constancia coexistiendo con la mía.
Sin duda sigue
siendo tan lindo imaginarte...
Incluso sabiendo que
no estoy dispuesto a compartir mi presencia con la tuya.
Es tan lindo… ¡Ay!
Mejor digo:
hermosamente lindo y de una álgida y nubosa suavidad
resplandeciente… ¡Ay!
Si fuera de este
modo y nos rozáramos diariamente
durmiendo sobre
las mismas sábanas distintos sueños
acabaría al fin
pensando como pienso
quizá porque ahora soy sin que tú existas.
Disfrutaría como en
este instante revoloteando sobre la tierna soledad de desear amargamente vivir contigo,
mujer inexistente, yegua de la noche que cabalga hasta mi aurora.
Que humano el
anhelarte.
Que rico y que
gustoso suspirar por que no existas.
martes, 14 de agosto de 2018
Que nunca sé contestar
Tu belleza fue quizá
tu cárcel de nocturnidad,
tatuaje de mi alma
tu presencia.
Tus labios la mayor
verdad de los altos tejados,
tan equivocados como
los de cualquiera.
Mágica señora, tan
puta como yo
no podemos negar que
ambos fuimos huérfanos de las olas,
salitre hastiado del
repetitivo sí y no de los semáforos.
Mis balcones te
recuerdan
y en ocasiones me
preguntan las estrellas
cosas muy poco
concretas sobre ti
que nunca sé
contestar.
martes, 3 de julio de 2018
Reírse
Reírse de los choques culturales,
de las esquinas sin flores,
de la envidia vanidosa,
de los vacíos lugares
Reírse, reírse y reírse
y perderse en tus lunares,
entre tus piernas vaporosas,
religión de los mortales
Reírse
bajo la lluvia en torrente,
ante el gusto de olvidarte.
Reírse con fiel espejo
estrepitoso y constante.
Reírse frente a los altos lugares
o junto a la indómita ocurrencia
de buscarte entre los vasos
que albergan todos los bares.
Reirse de los besos que no diste,
o del gesto de mirarte.
Reírse sin duda y sin dudarlo
con imprudencia constante
sobre todas las cosas
sean del pan o de la muerte.
Reirse, reírse a carcajadas bullentes.
Reirse sin vergüenza alguna
ni reparos ni modales.
Jamás con media sonrisa
ni con odio al semejante.
Reírse incluso sin dientes
con tosquedad, con firmeza.
Reírse de las malas lenguas.
Reirse ante todo siempre.
de las esquinas sin flores,
de la envidia vanidosa,
de los vacíos lugares
Reírse, reírse y reírse
y perderse en tus lunares,
entre tus piernas vaporosas,
religión de los mortales
Reírse
bajo la lluvia en torrente,
ante el gusto de olvidarte.
Reírse con fiel espejo
estrepitoso y constante.
Reírse frente a los altos lugares
o junto a la indómita ocurrencia
de buscarte entre los vasos
que albergan todos los bares.
Reirse de los besos que no diste,
o del gesto de mirarte.
Reírse sin duda y sin dudarlo
con imprudencia constante
sobre todas las cosas
sean del pan o de la muerte.
Reirse, reírse a carcajadas bullentes.
Reirse sin vergüenza alguna
ni reparos ni modales.
Jamás con media sonrisa
ni con odio al semejante.
Reírse incluso sin dientes
con tosquedad, con firmeza.
Reírse de las malas lenguas.
Reirse ante todo siempre.
domingo, 18 de febrero de 2018
Poema
No consigue sostenerme el alma ni ser puente este poema.
Traté de construirlo como un rayo explosivo de consciencia
hecho de tinta, amor y palabra
con cincel y pensamiento, con entraña.
para que valiera de lanzadera del ánimo y la esperanza.
Traté de construirlo como un rayo explosivo de consciencia
hecho de tinta, amor y palabra
con cincel y pensamiento, con entraña.
para que valiera de lanzadera del ánimo y la esperanza.
Pero no me consiente que le tosa y que le diga
aunque le deje casi tranquilo con sus letras sobre el folio él se enfada.
No permite el Don Versillos que le conforme, le regañe, le emborrone o le muerda las esquinas,
le intente trazar una imagen, le dibuje dos piruetas, alguna metáfora, un silencio,
le dé aliento y un poquito de sustancia.
Así que aquí te quedas, Poemastro,
así te quedas.
aunque le deje casi tranquilo con sus letras sobre el folio él se enfada.
No permite el Don Versillos que le conforme, le regañe, le emborrone o le muerda las esquinas,
le intente trazar una imagen, le dibuje dos piruetas, alguna metáfora, un silencio,
le dé aliento y un poquito de sustancia.
Así que aquí te quedas, Poemastro,
así te quedas.
Mi sombra
Que triste está mi sombra
que se sueña en tu alcoba
respirando tu olor.
Que triste está mi sombra
que la ahuyenta el amor,
los recuerdos la alargan
la bien oscurece el sol.
Que triste mi sombra
sin tu sombra ya en dos.
que se sueña en tu alcoba
respirando tu olor.
Que triste está mi sombra
que la ahuyenta el amor,
los recuerdos la alargan
la bien oscurece el sol.
Que triste mi sombra
sin tu sombra ya en dos.
lunes, 5 de febrero de 2018
Ya cabalga
El silencio huele a
incienso y a pasado soñoliento,
a canciones entre
zumos de naranja,
a bocados en los
labios entre versos que mordían la mañana
afilados como un
trueno con el brillo de amar o de sangrar en la mirada.
Mientras tanto, a día
de hoy, el beso muerde el alba sin sentido
cuando duele todo
cuando duele y no lo calma la nostalgia
ni la patria más
auténtica: la del verbo
ni el engaño
fraudulento de la amarga libertad que es uno mismo
aunque pueden atarme tantas veces a aquello que no entiende pues de nudos
aunque pueden atarme tantas veces a aquello que no entiende pues de nudos
pues desnudos nacen
los cuerpos, marchan los cuerpos...
Ya cabalga aquel
pasado como hoja muerta o viva sobre tierra en la montaña.
Ya cabalga.
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