Psicología y Poesía

viernes, 4 de septiembre de 2020

Ciudad: abismo

Perdida de la exactitud del mar y del viento.

Puntos cardinales de la náusea sobre la piedra.

Sol: ocaso,
Tenue amanecer.

Posibilidades que te devoran bajo la estúpida rutina.

Sosiego del labriego en el teclado, 
en el cristal, 
en la mentira.

lunes, 31 de agosto de 2020

Tus preguntas son respuesta y yo que vivía sin miedo ahora temo por los dos

Te llevo buscando en todo rostro eterna y levemente.
Por gustarme me gusta de ti hasta el veneno,
decir amor es la escueta extensión de un hecho,
decir poesía sería incluso mentir ante párvula comparativa.

Eres vértigo en el abismo irresistible de encontrarte,
eres mi fuerza en plenitud,
eres lo que no se es,
eres lo que trasciende a la muerte
y sin palabras se explica lo que hoy siento,
ardes como espada de fuego y luz entre mi pecho.

De esto que expongo en estos tus versos
sabe levemente tan sólo aquel que lo probó.

miércoles, 19 de agosto de 2020

III

 

Te fuiste donde el verbo estar no es

y aun así te siento repartido a cada instante

entre aquellos a quienes cuidaste.


Acertabas al catalogar (siempre magnánimo error)

y cada día me honra tu recuerdo,

padre.

 

No sabes lo duro que es no tenerte

ni lo grande que es llevarte.





sábado, 15 de agosto de 2020

miércoles, 8 de julio de 2020

Vida

Vida que pendes de un hilo.
Vida que te sacrificas.
Vida que dueles y besas.
Vida que arañas, muerdes,
tiemblas, rezas y me estremeces.
Vida que abrasas y hielas
que arropas y abrazas.
Vida en ocasiones dolosa y otras amiga.
Vida que te arrodillas pero también te levantas.
Vida que sufres y luchas.
Vida que a veces rozas suave como algodón de nubes.
Vida que encantas.
Vida que mueres.
Vida que añoras...
Vida que finalmente te resumes por cuánto quisiste compartir a la vez que amaste.

viernes, 26 de junio de 2020

Granada enmascarada

Las viejas calles hoy no dicen nada.

Tremenda vocación que manifiesta en falsa hora el ripio de un bostezo que es la parsimonia de su propia fiesta.

Invitación al consumo del taciturno festín de la ausencia.

Misterio del horror bajo la tensa niebla.

Párvula provocación que muere en adoquines tras el ronco amor de sus excelsas olas.

sábado, 13 de junio de 2020

Corazón

Maldita soledad inexistente,
abismo del atardecer
llévame donde el amor
reviente mi luz y vacíe su sed.
Abrásame de luna, abrázame de flor
hasta colgar la noche en este balcón.
Salta mi frontera, besa un dolor,
¡corre, salta y corre!
¡Corre, salta y vuela!
que ya toca el sol: ¡toc-toc, toc-toc!
Y se esfuma un silencio
mientras se aproxima a abrir la puerta
con verbo celeste
tu corazón.

martes, 26 de mayo de 2020

Reverberas infancia sonriente en tus espumas con tu baile amargo que nunca rancia.

Las caracolas parecen querer decirnos algo y las piedras juegan a saltar sobre esta agua entre números, quietud y sumas.

¡Amor que actúas, qué temblorosa casi siempre está tu orilla y qué arenosa es la nostalgia!

lunes, 13 de abril de 2020

También con lo demás

Los pájaros ya surcaban antes de este encierro el azul en tu ventana y la primavera en flor también se abría de par en par hasta despertar tu amor.

También la mirada sugerente que alguna gente transporta cuando mira brilló igualmente,  solamente que no supiste o no pudiste componer el verbo: lo cual es ver.

Además de todo lo que ahora añoras de aquella libertad, sucede también que lo que hoy ya sabes valorar estuvo a tu lado también con lo demás.

jueves, 9 de abril de 2020

Las manos que dan trazos de color a mi poesía


Las manos que dan trazos de color a mi poesía
las quiero imaginar tan dulces y ariscas como un buen gato,
de trazo ligero y sensible como de ave en vuelo.
No dudo al ver como reposan, se posan y trazan curvas,
las mismas que lleva el amor hasta en poemas
y que reza con sabor de orgía sobre sus pliegos.
Los dedos de sus manos los puedo entrever como vapor de chocolate,
dulces, delicados, ligeramente ácidos pero elegantes.
aun cuando en giro de ciclón sobre las olas soñare el ánimo.

Banderas rojas en la playa

Ya llega septiembre, sin prisa y sin verano, a llevarse los helados y las risas, a poner las manillas del reloj sobre las nuestras. Llega co...