Psicología y Poesía

lunes, 24 de febrero de 2020

Quiero

También existe un verso, porque existe, que acuna sombras y es prostituta de todos los ángeles y demonios.

Existe un verso vástago de su propia fiebre obtusa y sanadora
y padre del amor y de sus promesas.
Un verso que late como un pálpito secreto atado al púlpito del tiempo.

Existe un verso, porque existe,
aunque algunos lo negarían,
que hackea el amor inundándonos de su alegría,
inflando el día a día de abrazos no marchitos
y reparadores.

Yo vivo amarrado a este verso porque
en su doble acepción
quiero.

martes, 18 de febrero de 2020

Válgate esta silva

Que no se te vuelva poco a poco
tu rojo cascarón
de nuez infelizmente literal
como la almohada
y bailes siempre loca con el loco
que logre a tu sonrisa en aluvión
sin celos u otro mal
tornar el gris marrón
a blanco en tu ventana.

domingo, 9 de febrero de 2020

Recuerdos e inexistencias

Uno jamás puede ser la vergüenza desnuda del tiempo que se ahoga sobre las aguas de lo remoto ni su orilla.

El presente navega fuerte cual racimo de navíos a pesar de que, igual que a todos, me forjará la vacuidad de mi consciencia la parca un día en un futuro (siempre inmediato) de naufragios: luz oscura.

El pasado: sencilla inmediatez de inexistencias,
la irrealidad y el ancla de un otoño fallecido.
El recuerdo es simple bruma y no reflota ya nunca sueños ni algodones pero tampoco espinas de pescado o pesadillas.

Me dio más miedo suicidarme en mi ventana y ya no existe.
Aquella noche lo único que empezó a hundirse fue mi ego individualista que en tantos flota a la deriva.
Las crestas tibias del mar para quien supo nadar (y no prosigue metáfora inmediata) en la locura fueron en verdad más susto en los demás que poema, huesos, tierra o noche fría.

¿A quién podemos entonces culpar de la obra, al autor o a la misma vida?

Se es.

sábado, 8 de febrero de 2020

Guitarra de mi penumbra

Mi cómoda y fiel Granada,
tus andares son camino
y solera tus esquinas.
Rizo de un verbo en patria
el aire de tu frescura bajo tilde cosmopolita.
En toda sombra viertes música,
guitarra de mi penumbra.

martes, 28 de enero de 2020

Adolescente de la música en urbano

Estática inquietud en amapola
en su gramola de sonidos digitales, ancla de recuerdos la mirada,
futura contradicción de toda selva
espalda en procedencia,
vacuidad de la ilusión en maquinaria.

Ropajes y ropajes que caminan.
¿Amor?
Amor que se desbroza y anda por las calles quedando suelto y nadie o casi nadie le acompaña.

lunes, 27 de enero de 2020

Amor extraoficial

De membrete las caricias,
la norma lo que está mal.
Compulsión que se desquicia
sin sello de sucursal.
No se anuncia en las noticias
su depósito legal
nada entre aguas ficticias
este amor extraoficial

domingo, 26 de enero de 2020

Hace frío y mar

Hace frío y mar y a pesar (de...)
resucita en mí el rojo silencio
mientras llueve el verbo en su bajura
y la noche nieva en sus alturas senderos blancos
en tregua multicolor para mis amados lobos grises.

Sangra ahora el Amor sus propias rencillas como la herida que drena al sol.
Se empapa el filo de mis ojos de un rugiente verdor, un arrojo en torbellino, cascabel de pasión y Sur.
Suave frescura al límite de lo que abarca el eje que tambalea ley con ley.
Paso que extiende los brazos, tacto de cabello fino y crudo, bajo blandura en espesa luz.
Sol, sol, sol.

sábado, 25 de enero de 2020

Como tú bien sabes

En las alturas de los edificios te encuentro.
En los versos más oscuros, los de más luz.
En las orillas de las calles desiertasl, en los  taxis y en las horas que pestañean y en algunos besos.
En la rutina te difuminas y fuiste tantas veces recuerdo que hoy como tú bien sabes no es  siquiera hoy.

sábado, 4 de enero de 2020

En armonía

Dos guitarras rompen en la noche
como velas encendidas
como candelas despiertas.

Orillas de luna que se contestan,
frentes de mar en fiesta,
dos crestas de arpegios y puntas
donde Dios se asoma y ríe
y los erejáis se asustan.

Dos guitarras rompen en la noche
e improvisan sin llanto ni profecías,
dos luces creadoras,
dadivosas manos amigas,
velan prendidas y furtivas
la abierta creación e impulso
de un pulso que se sostiene
de repente en la garganta.

El capital nunca es arte.
La presencia humana en sintonía
lleva la clave del ave de una verdad en su armonía.

Banderas rojas en la playa

Ya llega septiembre, sin prisa y sin verano, a llevarse los helados y las risas, a poner las manillas del reloj sobre las nuestras. Llega co...