Arden las avenidas, los bulevares,
por las calles mi sangre en torrente
va y no se detiene. Granada me mata,
igual que me cura. Y en su noche oscura
se pierden los nombres entre risas y locura.
Y en su mañana: tortura de estufas y coches
trato de envejecer pero me cuesta.
viernes, 24 de febrero de 2012
lunes, 6 de febrero de 2012
Uno, dos, ¡Tres!
La Alhambra,
una y una caracola,
la Luna soñando sola,
uno.
Las aceras sin Darro,
El río sin sonrisa,
los puentes sin paso,
dos.
"Un hola sin adiós,
en una orilla sin horas.
Al fin ya asoma
la ola sin reloj".
¡Tres!
una y una caracola,
la Luna soñando sola,
uno.
Las aceras sin Darro,
El río sin sonrisa,
los puentes sin paso,
dos.
"Un hola sin adiós,
en una orilla sin horas.
Al fin ya asoma
la ola sin reloj".
¡Tres!
martes, 17 de enero de 2012
Como siempre inoportuna
Sombras de un atardecer eterno
en que la noche respira
sin llegar a nacer.
Oscuridad detenida pero latente
arrástrame a tu boca de lujuria.
Fauces dentadas devoran el letargo
y se enluta con frío negro la calle.
Se despreocupa del hogar su dueño.
Y el cuerpo se deja desplazar hacia
la supervivencia del alma
en una mezcolanza de extrañeza y lascivia
como siempre inoportuna.
en que la noche respira
sin llegar a nacer.
Oscuridad detenida pero latente
arrástrame a tu boca de lujuria.
Fauces dentadas devoran el letargo
y se enluta con frío negro la calle.
Se despreocupa del hogar su dueño.
Y el cuerpo se deja desplazar hacia
la supervivencia del alma
en una mezcolanza de extrañeza y lascivia
como siempre inoportuna.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Somos
Final inequívoco del tiempo fraccionado, del hombre y su costumbre
de la mar y de las horas, del amar y de las olas.
Remolino insondable que perpetúa la yerba que devora.
Rocío inobservable y eternamente bello,
y si no estamos: eternamente horrible y su contrario.
Naturaleza henchida: hechizo del ahora,
visión de no ser vista, de niebla en el oído,
pequeña necedad que se contempla como viva
sin ojo ni oído que la detenga y la contemple.
Somos la gota de rocío,
los ojos que asemejan un árbol a la vida.
Somos el remolino del ahora,
el mar y su costumbre,
el hombre fraccionado,
el tiempo que equivoca la piel con el amor...
La belleza.
de la mar y de las horas, del amar y de las olas.
Remolino insondable que perpetúa la yerba que devora.
Rocío inobservable y eternamente bello,
y si no estamos: eternamente horrible y su contrario.
Naturaleza henchida: hechizo del ahora,
visión de no ser vista, de niebla en el oído,
pequeña necedad que se contempla como viva
sin ojo ni oído que la detenga y la contemple.
Somos la gota de rocío,
los ojos que asemejan un árbol a la vida.
Somos el remolino del ahora,
el mar y su costumbre,
el hombre fraccionado,
el tiempo que equivoca la piel con el amor...
La belleza.
sábado, 26 de noviembre de 2011
El tiempo
Fraccionamos el tiempo, indivisible,
acotamos la furia eterna del instante.
¿Acaso no es él el que carcome la vida de un hombre?
¿Acaso no es él el que devora con el ímpetu
de un ejército de hormigas adormecidas todo lo perecedero?
Rotundamente no.
Cada minúscula partícula de vida fluye en y con,
arriba y debajo y en ningún sitio junto a él
como la lluvia que contiene arena y la arena que contiene lluvia.
En él vamos y de él venimos sin un continuo, sin una norma.
Es para nosotros como una música inaudible
de la que tratamos de trazar una partitura,
calendarios.
acotamos la furia eterna del instante.
¿Acaso no es él el que carcome la vida de un hombre?
¿Acaso no es él el que devora con el ímpetu
de un ejército de hormigas adormecidas todo lo perecedero?
Rotundamente no.
Cada minúscula partícula de vida fluye en y con,
arriba y debajo y en ningún sitio junto a él
como la lluvia que contiene arena y la arena que contiene lluvia.
En él vamos y de él venimos sin un continuo, sin una norma.
Es para nosotros como una música inaudible
de la que tratamos de trazar una partitura,
calendarios.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Nunca hubo otra
Ella me quiso y yo la quise.
¿Acaso no basta con observar sus jardines,
con admirar sus miles
de coloridas ventanas?
Nunca existió una antes
ni un después sino sus calles.
Nunca hubo otra sino Granada.
¿Acaso no basta con observar sus jardines,
con admirar sus miles
de coloridas ventanas?
Nunca existió una antes
ni un después sino sus calles.
Nunca hubo otra sino Granada.
lunes, 31 de octubre de 2011
Hacia la luz
Rastrojos helados,
grietas en la acera
con dientes muy finos
velas sin pábilo ni llama
sombras entre sombras.
Letargo infinito
hambriento de lobos.
Sonrisa efímera pero sonrisa
llévanos allá donde el mar resista la embestida
del hombre ajeno a su naturaleza.
El tiempo puebla de instantes vivos la existencia
y nosotros, seres de luz, iremos juntos caminando.
Destronaremos al corrupto y decrépito ejército de la ira.
Renaceremos en el encuentro.
El gesto diminuto y sencillo
conspira con nosotros
contra el legado traicionero del control.
Permíteme decirte lo que siento
ya que somos el beso vivo entre el verso muerto del pasado cíclico
ya que somos la distancia rota ante el contacto humano,
las manos unidas sencillamente...
Tantísimos pequeños gestos juntos
que se hacen inalterables, duraderos, eternos.
Sin principio ni fin bebimos de lo minúsculo hasta hacernos gigantes
ya no seremos nunca más
subyugados, callados, latidos silenciosos en el corpus de la vida.
grietas en la acera
con dientes muy finos
velas sin pábilo ni llama
sombras entre sombras.
Letargo infinito
hambriento de lobos.
Sonrisa efímera pero sonrisa
llévanos allá donde el mar resista la embestida
del hombre ajeno a su naturaleza.
El tiempo puebla de instantes vivos la existencia
y nosotros, seres de luz, iremos juntos caminando.
Destronaremos al corrupto y decrépito ejército de la ira.
Renaceremos en el encuentro.
El gesto diminuto y sencillo
conspira con nosotros
contra el legado traicionero del control.
Permíteme decirte lo que siento
ya que somos el beso vivo entre el verso muerto del pasado cíclico
ya que somos la distancia rota ante el contacto humano,
las manos unidas sencillamente...
Tantísimos pequeños gestos juntos
que se hacen inalterables, duraderos, eternos.
Sin principio ni fin bebimos de lo minúsculo hasta hacernos gigantes
ya no seremos nunca más
subyugados, callados, latidos silenciosos en el corpus de la vida.
martes, 11 de octubre de 2011
Hay un túnel incorrecto que me lleva siempre a ti
Hay un túnel incorrecto,
si es que un túnel puede serlo,
que me lleva siempre a ti.
Los ojos, ajenos a tu mirada
no lo comprenden
ni se detiene la ausencia en tu existencia.
Hay un túnel incorrecto,
si es que un túnel puede serlo,
que me lleva siempre a ti.
Efímeros seres
que vibran y se estremecen
por amor.
Hay un túnel incorrecto,
si es que un túnel puede serlo,
que me lleva siempre a ti.
Ángeles lejos de su cielo.
Yo me aferro a este día a día decrépito,
sostén de las horas inadecuadas.
Hay un túnel incorrecto,
si es que un túnel puede serlo,
que me lleva siempre a ti.
si es que un túnel puede serlo,
que me lleva siempre a ti.
Los ojos, ajenos a tu mirada
no lo comprenden
ni se detiene la ausencia en tu existencia.
Hay un túnel incorrecto,
si es que un túnel puede serlo,
que me lleva siempre a ti.
Efímeros seres
que vibran y se estremecen
por amor.
Hay un túnel incorrecto,
si es que un túnel puede serlo,
que me lleva siempre a ti.
Ángeles lejos de su cielo.
Yo me aferro a este día a día decrépito,
sostén de las horas inadecuadas.
Hay un túnel incorrecto,
si es que un túnel puede serlo,
que me lleva siempre a ti.
martes, 27 de septiembre de 2011
Tarde plomiza
La tarde plomiza se desparrama
bajo su ungüento de luz marchita.
Y los últimos vestigios de la mañana
crepitan en un fulgor de noctámbulos.
Engullido por las rocas tramontanas
un inocente sol fluye lentamente
como si no quisiera marcharse,
como si siempre hubiera estado ahí.
Permanecer siempre es su idioma
y la noche no lo entiende.
Ella habla con la oscuridad en su boca
y escucha con una luna terca por axioma.
bajo su ungüento de luz marchita.
Y los últimos vestigios de la mañana
crepitan en un fulgor de noctámbulos.
Engullido por las rocas tramontanas
un inocente sol fluye lentamente
como si no quisiera marcharse,
como si siempre hubiera estado ahí.
Permanecer siempre es su idioma
y la noche no lo entiende.
Ella habla con la oscuridad en su boca
y escucha con una luna terca por axioma.
martes, 6 de septiembre de 2011
"Es mentira que escribo las canciones de amor pensando en ti." - Joaquín Sabina -
Pócimas de alquitrán,
santo brebaje de brillo salvaje,
con toque leve a felina
que llevan como equipaje
pestañas como cortinas.
santo brebaje de brillo salvaje,
con toque leve a felina
que llevan como equipaje
pestañas como cortinas.
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Por quien florece
No está en mi mano impedir que talen el bosque, sin embargo sí puedo plantar semillas
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