Psicología y Poesía

lunes, 23 de septiembre de 2019

Lejana/mente

Tus finos labios de rosa pálido y tus ojos tras sus rejas de gallo en cresta tiemblan cuando me miras más que la sombra de una candela.

Tocarte trae el temor de quebrar el cielo.
Decirte viento es arrastrar tu pensamiento hasta otra orilla.
La firme lejanía de tu ego te esposa y te impide ser presencia.

A mí ya no me quedan demonios que prestarte.
Quizá debas buscar cobijo en otra sombra.
Yo soy el amor que ya no anhela.

domingo, 22 de septiembre de 2019

El Marítimo

Una gaviota trae silencio, sus alas grandes y mudas son ahora su propio viento.
Padece como todos la sed que el otoño, pardo  como cada año, arrastra.

El mar reza borregos frente a su canto de arena y selva bajo un tímido perfume de lenguas calmas pero inquietas.

Las aceras, para no ser menos pretenden trepar hasta los balcones y erguirse en su ingenuo e insolente afán de teñir de gris los tejados y las horas.

Interrogantes y quitasoles y sombrillas cantan junto a los paseantes,
unos airean su triste tristeza que casi ya ni sueña,
otros llevan su amor y sus prendas que serán tierra y hoguera al caer la noche.
Unos la algarabía, otros rostro y secreto,
algunos también ejercicio y promesa.

El crepúsculo se agazapa tenue, lento
como si fuera una inmensa molla de pan que se encoge mientras espera el abrazo furtivo y monótono que trae la noche.

Yo, por mi parte, le muerdo al tiempo y le araño versos
y le araño versos pero sin pero
pero sin pero.

martes, 10 de septiembre de 2019

Granada


Granada, a tus aceras las persiguen arroyos de luz.
Entre piedras y entre sombras, Granada, te mueves tú.
Granada, verso, 
Granada, inequívoco palacio nazarí,
vagabunda y profeta, Granada.
Asceta y desnuda,
del verbo al amor,
dulce y amarga tiniebla en vendimia del aire del Sur.


domingo, 8 de septiembre de 2019

Nadie puede comprender el mar

Lágrimas de amor llenan las copas con que brindan mi tiempo y el tibio espacio en el cual no estás.

Mis versos han quedado esparcidos por el piso como hojas de otoño color a vino y sabor a "jamás llega".

Los pájaros que asoman junto al alba entonan su dulce timbre de soledad.

Atardecer junto al agradable temor a ser yo mismo me embriaga más que todas las sábanas aun cuando estas hablen sin verbo por siempre de ti.

Ser la sed y el agua.
Ser la sed.
Ser.

martes, 3 de septiembre de 2019

Llorar tus anhelos yo quisiera

Llorar, queridísimo septiembre tus anhelos yo quisiera.
El verano deja calvas en tu orilla, nostalgía en tus aceras.
La playa que fue alfombra se vuelve penumbra con ojeras.
Ya quisieran ser tu lluvia también los niños en las escuelas.
Jamás, septiembre, y tú lo sabes, acaba lo que no empieza.

lunes, 2 de septiembre de 2019

Una de las infinitas maneras

Feliz el verso que al soñarte se anuda a tus ojos y da volteretas hasta formar una de las infinitas maneras que existen de besar

lunes, 19 de agosto de 2019

Camino del Mar

Camino del Mar
tus ojos me acompañan,
pesan amablemente,
no como pesa el corazón algunas mañanas
sino amablemente...
Así como pesan las pestañas cuando se quieren cerrar por cansancio y siguen tan hermosas, tan cercanas.
Tus ojos me acompañan
pero nunca son los ojos los que aman,
es la mente en su reflejo: la mirada
y siempre el gesto.

jueves, 8 de agosto de 2019

Quiero ser poesía

Quiero ser poesía
y así recorrer tus labios
hasta nacer con vehemencia
al sol de mi propia herida.

Quiero ser palabra, verso, paloma,
gaviota que a contra viento
asoma siendo la playa
sin patria, nombre ni dueño.

Quiero estar en tus ojos
entre tus letras, tus huesos
sujetos por tinta vieja
y escritos pa' todo tiempo.

Quiero ser poesía,
roce intenso de tu piel,
piloerección que galopa
de mi cabeza a tus pies.

Quiero ser poesía
que besa al amanecer.

Y quizá ahora lo esté siendo.

lunes, 5 de agosto de 2019

Al lenguaje de la perpetuidad

El mar es padre y madre.
Inconmensurable lección de anhelos y traducción del viento al lenguaje de la perpetuidad.

jueves, 1 de agosto de 2019

Que nada apague tus ojos

Que nada apague tus ojos
al ritmo de la noche y su carrete
que da la vida sonriendo
pues se llora bien, señora
en esta vida bien se llora.

Tú iluminas el instante...
No es amor lo que yo siento,
pues jamás te engañen los conceptos caducados
ya que no entiende de sol el viento
ni el aire de lúmenes mientras se mueve bajo aquella luz incalculable
sin embargo bien se besan todo el tiempo
aunque en realidad no lleguen un instante verdaderamente ni a rozarse.

Banderas rojas en la playa

Ya llega septiembre, sin prisa y sin verano, a llevarse los helados y las risas, a poner las manillas del reloj sobre las nuestras. Llega co...