Psicología y Poesía

domingo, 4 de julio de 2010

Cuando llega el tiempo

Cuando llega el tiempo de los relojes blandos,
de las sinestesias a caballo del miedo,
de los barcos sin timón ni rumbo,
de la vendimia de la uva podrida.

El tiempo de la garra y el odio,
de la luz arañada y el sueño sordo
del microcosmos sin macrocosmos
del hedonismo sin referencia ni utopía


Cuando llega el tiempo de la gota roja,
de la muerte negra y del ala rota.
Entonces...

Me abrazo a las olas de cada instante,
empuño el AMOR y la POESÍA
y me abandono al beso brillante
del vocablo inefable de la vida.

jueves, 1 de julio de 2010

En aras de la verdad

Llueven pétalos de crisantemos
sobre la cópula de un cuervo que no sabe volar
y la tierra que palpita abierta por el vientre.

Es el funeral del tiempo roto en mil pedazos.
No es otra cosa que el festival infecundo de la vida,
que el dolor resquebrajándose a sí mismo.
El abismo que separa dos realidades tan loables como distintas.

¿Enseñanza o aprendizaje? Este es el dilema.

lunes, 28 de junio de 2010

Ese otro tipejo

Observo en el espejo
a ese aguerrido extraño,
a este otro tipejo
conmigo aquí en el baño.
Se viste en mi reflejo,
camufla bien su engaño.

Y habita en mi pellejo
desde hace tantos años
que hoy día es casi un viejo
con cierto aspecto huraño
al que tantas veces dejo
y otras tantas acompaño.

jueves, 24 de junio de 2010

Aventurarse

Aventurarse a la mar
después de tan fuertes marejadas
que habían dejado mi barco en tierra
hoy retorno a los tiempos de bonanza.

He de empezar por lo más básico,
acariciar sus orillas con mis dedos
de colosal marinero y buen amante
de las costas y Alta mar.

Bañar mi mirada con respeto y sin temor
en su infinito y penetrante azul
hasta que la proa de este mi barco
se deje arrastrar por los hálitos del cielo
y llegue allá donde los sueños
transmutados en palpables certezas
merezcan ser porque lo sean
la única razón de mi existencia.

domingo, 20 de junio de 2010

Triplico o Labilidad segunda

Un paseo por los alrededores

de lo que permanecerá en ti,

efímera Eternidad trágame.

Trágame porque la extraño


Nunca encuentro la savia

que arroja la verdad sobre las olas.

Pretendo bañarme así desnudo

reventando la alcancía

y sin guardar a buen recaudo

la timidez ni la ropa.

Esto pretendo.


Labilidad, desasosiego,

ceguera en la que sostengo

toda la luminiscencia de este pecho.


Te traigo, me llevas, me traes,

te llevo

tan cerca que me asustas.

Efímera Eternidad trágame.

Trágame porque la extraño

sábado, 19 de junio de 2010

Duplico

Ruge el viento

y ha de rugir

su naturaleza

le es inalterable


Arrasa con los cabellos

que ya no se sostienen

y se los lleva a ninguna parte.


Quiero verlos allí

donde nadie pueda verlos,

donde encuentren el yugo

que merecen de estar muertos.


Y enredada entre mi mano

en frenesí de hermoso verso

como el trueno del que nazco

y alumbrando desde lejos

y tan cerca...

La belleza.

Ya quisieran las agujas

Ya quisieran las agujas
detenerse firmemente
y se detienen, no en vano,
se detienen, ya quisieran
para siempre.

Beso el mar que se vacía
tumbado entre espuma,
lo beso,
beso la ausencia,
beso tu orilla,
arena que sueña.


Sangran las rejas
de esta prisión
blanda y adormecida
luces que gimen rojas,
tras la partida.

Romper puedo con todo
¡ay! Pero me rompe la aurora
en que sin ti me devoro.

jueves, 17 de junio de 2010

Y cuando llega la poesía

Y cuando llega la poesía
me recuerda a un sol de invierno.
Su exquisito olor a flores
roba renglones de su frío trono
al señor del tiempo

Desnudo vine al mundo,
y desnudo hoy me muestro
Arrancadme el corazón,
a mi me sobra, todo vuestro.

Si de una caricia nace el día
nublos arrastra el pensamiento.
Me retuerzo y confundo los latidos
que hace Lunas son de un muerto...
Que hace Lunas son de un muerto.

sábado, 6 de febrero de 2010

Oda II (a la poesía)

Avispero, beldad, tentación requemada
y dulce almíbar, águila insomne,
pérfida catedral, gozo aciago,
petulante vanidad del desconsuelo:
¿con que vienes de tu mundo
de raíces enmarañadas, perezosas?
¿Que te llevas cuando traes?
Nombre del nombre de otro nombre,
vacuidad profunda y llena.
Sol entre torturas del azul.
Víscera profunda y queda,
manantial de miel dorada,
crisma en cinta de una idea.


Corona de tiempos venideros,
barco encallado, carne tersa,
filón de nobles crestas.
Tú crees en la creación
dominando la tumba y el océano,
universal como el amor,
como el viento.
Tú no eres tú ni soy yo,
ni eres otro y sí todos, ninguno,
Cometo la irreverencia de esculpir tu busto,
de forjar tu sangre con tinta seca,
de separar lo inseparable.
La desfachatez de considerarte
objeto o sujeto, cayado parlante
que me sujeta y desploma.





Suenas, rebotas, naces
más allá de las verdades.
he pretendido asirte y así te dejas.
Tocarte es llenar mis manos
de primavera y flores ,
entonar una canción salada
resistiendo el tiempo de la terca aurora,
ir a una orilla en calma,
sentir la fe del mar en llamas,
sombra a la sombra de otra sombra.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Soneto a la Amistad


Resulta que a los años con la edad
la vida en propiedad se vuelve ajena
transformándose al final en escena
de verdadera teatralidad

Yo a la orilla del mar de la amistad
acostumbro a ir a jugar con la arena
porque sin dudarlo allí vale la pena
construir castillos de sinceridad.

Mientras juego la vida que es seria
deja de fruncir su poblado ceño
y me sonríe la muerte asustada
Y es que somos algo más que materia,
una extraña mezcla entre carne y sueño,
una marea quizás equivocada


Banderas rojas en la playa

Ya llega septiembre, sin prisa y sin verano, a llevarse los helados y las risas, a poner las manillas del reloj sobre las nuestras. Llega co...