Psicología y Poesía

sábado, 4 de diciembre de 2010

Cicatriza el ciclo rojo de la vida,
en su amarillo tibio y sincero,
Los adjetivos vuelan cargados de luz
Y con aquel velero muere un verbo.
Las olas traen presente y mar
Recogen cuando se van... Silencios.

Una gaviota, ¿qué sabrá una gaviota?
¿Qué no sabrá? Sal y tiempos pretéritos.
Me visita un fantasma de arcilla y humo.
Observa conmigo el horizonte,
y a veces me mira con sus ojos huecos.
Letargo otoñal, vibrante, terroso y azul.

El aire se puede masticar esta mañana.
Puedo mirar al sol como su hijo.
Perplejas las nubes, cómplices,
toleran con su indulgencia
mi descaro verde, mi atrevimiento.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Del yo inasible

El retorno a esta luz de cristal,
el fuego y la sombra, la lucha.

Carcasa para el dolor de existir
en una realidad fuera y dentro.

Reconocer la fragilidad de un ángel
y que las alas no se necesitan para volar.
Viendo más allá de los sentidos,
equivocando guerras, amando la luz,
no esta luz, sí la luz.

Extraño temor a ser dañado
cuando alguien daña el mundo.
Ser una fuente de la que manan sueños,
recuerdos inalcanzables de la comprensión suprema.
A ellos no se puede retornar jamás ahora.

Creer simplemente creer, saber desde siempre
que se está en lo cierto, incomprendido, inexplicable.

Afán por crecer, pero no de este modo
rodeado de tantas hienas y vampiros dolidos de antemano,
depredadores que desconocen que este Sol no es.

Reconocer a un igual, potencialidades energéticas
capaces de levantar un huracán y de construir praderas,
de guiar existencias, de explotar: pequeños big-bans, universos, magia.

Gigante broma, hacer reír, nada aquí es serio sino todo.
Por esto nada. Romper, romper, romper y sobre todo construir.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Yo que he cruzado valles de fuego helado.
Yo que he sido hijo del Diablo,
aun hoy me resulta difícil extraer
esta estrella de luz de mis adentros.

sábado, 30 de octubre de 2010

Canción triste de otoño

Hermosas hojas muertas caen al piso,
se aglutinan sordas en este rincón del alma,
más allá de la mañana pienso que ya no pienso.
¿Cuántas hojas puede matar el viento?
¿Acaso mueren solas en un temblor exacto?
¿o son sólo restos de uno mismo?
Extraño ser que me habita y que yo habito.

Reducirlo todo a lo más básico, regresar a la muerte,
de allí provengo, nunca estuve en otro sitio.
Por más que yo viera o creyera ver
al sol cantando en mi ventana
siempre ha sido otoño,
siempre será otoño.
Y el otoño no tiene corazón.

lunes, 18 de octubre de 2010

Transparencia

¿Acaso desconoce aún que su nombre
es el nombre de las cosas?
Que mi boca la nombra en silencio
y sorprende así a mi mente que se asusta
rememorando la sed y la ausencia.

Que arrojaría uno a uno mis secretos
a ese lugar aparentemente seco y oscuro
cuyo fondo es origen sincero de los tiempos.
De allí se lavan la cara, se purfican,
precisamente en la acción está lo bello.
Ciclos y más ciclos...
Y si me asomo la veo, me veo.
Y carezco de miedo a caer y ahogarme dentro.

domingo, 17 de octubre de 2010

Radiografía

Pureza en pulcritud extrema,
el vértigo invertido que se estira.
El viento que te dice lo que piensa.
Sus planes no improvisan emociones
ni aceptan aduladores en escena.
Practicidad y honestidad que no traiciona
es su Corazón inquieto y siempre alerta,
atento a lo que fluye en sus adentros,
analizando las olas, el sol, la arena.
Su pelo es un pozo en el desierto
repleto de agua.¡No arrojen monedas!
Utiliza lo que usa y no atesora,
prefiere no ostentar, la primavera.

viernes, 15 de octubre de 2010

Mi amapola

Las teclas pestañean con ahínco
Y el verbo fluye atento a tu mirada,
Me penetra como un rayo
Que no piensa, mar* en orilla que descansa.

Aspiro a la excelencia de algún ángel,
Escribo sin mirar lo que se queda
Entre marañas, humo de renglones
No pretendo hilar ninguna seda.

Fluye como un beso nunca dado
Ardiente en el ocaso de la vida.
Albores sin embargo son albores
Cual semen que se arroja como tinta.

Reparo en un instante en el absurdo
Entre pixeles palabras que se ahogan.
Ojos ciegos de no ver las aniquilan,
Internautas que engullen mi amapola.

Carta

Me dijo una gaviota
que el viento no irá a mi tumba.

Por más que selle el corazón
me llevan estas alas a tus olas.
Yo no decido el color a verano de tus ojos.
Yo no escojo el sueño de este otoño que en ti sueña.

Te invito y tú me invitas a ser libre
en esa libertad que nunca ata
Ansío que mi verbo corpóreo te penetre
masturbando la consciencia hasta tu orgasmo.
y mi lengua recorra cada poro
borrando de tu piel hasta el olvido.

Enteramente mía y yo tan tuyo,
siempre en tierra limpia y siempre pájaros.

martes, 12 de octubre de 2010

Consciencia

Puedo verme claramente destripando mi experiencia, soy novato.
En verdad todo va mucho más allá del argumento.
Si creí saber lo que era amar me equivocaba.

lunes, 11 de octubre de 2010

Miedos


Mar bravío, nocturno.
Temo la inexorable extinción del sueño en el sueño mismo,
la recurrencia infinita del ser que flota a la deriva.
El océano no respeta a sus ahogados.

Banderas rojas en la playa

Ya llega septiembre, sin prisa y sin verano, a llevarse los helados y las risas, a poner las manillas del reloj sobre las nuestras. Llega co...